martes, 16 de abril de 2013

REPRESENTACIONES Y ESTEROTIPOS DE LA VEJEZ Por Jane Paola Soler

MITOS Y PREJUICIOS PARA CON LAS PERSONAS MAYORES


En general, la gente no suele pararse a reflexionar sobre como será su propia vejez; solo cuando se encuentra inmersa en ella, junto con sus parientes o amigos, comienza la reflexión. Y es que la vejez, lo mismo que la muerte, constituye un tabú de primera magnitud para el ser humano. La mayoría basa sus sentimientos en temores primitivos, prejuicios y tópicos más que en auténtico conocimiento.
Hay quien habla, con una visión optimista de los años de jubilación, de nuestros abuelos, de nuestros mayores, y piensan que la seguridad social solucionará sus problemas económicos, les proveerá de residencias agradables y cuidados adecuados. Otra corriente de opinión, en cambio, piensa que los viejos están acabados, anticuados, confusos, extraños. No es extraño entonces que muchos niños y jóvenes teman envejecer, que los adultos declaren frecuentemente que una vez acabada su edad madura preferirían morir, y que muchos ancianos no hagan nada por seguir viviendo.

Desde una perspectiva más objetiva y por que no conveniente, la vejez no es ni un período detestable ni tampoco sublime. Como todas las etapas de la vida, tiene sus problemas y sus tristezas, pero también sus posibilidades de alegría y realización.
Ciertamente, hay que aceptar el proceso de envejecimiento y la posibilidad de estar más cercana de riesgos de perder la vida, pero la persona mayor puede desarrollar la energía física y psíquica necesaria y suficiente para adaptarse a los cambios y pérdidas, y hacerlo de una manera creativa.

Podríamos resumir, siguiendo a Butler, N. (1977), algunos mitos y prejuicios:

Del envejecimiento Cronológico: es la idea de que la edad de una persona se mide por el número de años que ha vivido.

De la improductividad: es la idea de que la edad y la presencia de enfermedades y adversidades sociales impiden desarrollar las capacidades y talentos personales.

Del desasimiento, descompromiso o desvinculación: se basa en la falsa creencia de que la retirada progresiva de los intereses de la vida forma parte necesariamente del proceso normal de envejecimiento.

De la inflexibilidad: es la incapacidad para cambiar y adaptarse a situaciones nuevas.

De la senilidad: la pérdida de memoria, de la disminución de la atención y de la aparición de episodios confusionales, productos todos ellos de la lesión cerebral, síntomas de depresión, ansiedad, desnutrición, enfermedades físicas que pueden producir una aparente conducta senil.

De la serenidad: que sitúa al adulto mayor en una especie de paraíso terrenal.

De la ultra generalización: que consiste en atribuir a todas las personas las características de una sola persona.

De la omnipotencia: es la idea que promueve la creencia de que una persona lo puede todo y contra todo pronóstico siempre superará los problemas y riesgos.

BIBLIOGRAFÍA
García, A. Dependencia y Vejez, una aproximación al debate social".  Ed. Aran
Sánchez, Jesús.(198")"La Vejez y sus mitos" de  Ed.Aula abierta. Salvat.

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