Como
todo pasa en este mundo el tiempo llega y con ello deja su rastro. El hombre
por naturaleza desde el momento de nacer comienza una cuenta regresiva en su
deterioro físico, lógicamente los primeros años de vida no se nota y por el
contrario son signos de vitalidad y las ínfulas de la juventud nos hace sentir
que tenemos una vida por delante con
mucho camino por recorrer, es verdad hay mucho por recorrer. En la antigüedad y
según los textos hubo hombres que vivan hasta 200 años, y un hombre se
consideraba joven a los 35 años y mas, hoy el hombre pocas veces logra vivir
100 años y el promedio de vida es de 80 años aproximadamente, por consiguiente
se considera que a los 35 años ya se espera que sea un hombre formado con
responsabilidades, con un trabajo estable y un capital que le brinde
estabilidad económica, claro teniendo en cuenta el medio cultural. Y ver este
fenómeno que el hombre vive menos también es cierto que se está presentando un
fenómeno en el que la tasa poblacional apunta que en un futuro el incremento de
adultos mayor crecerá y los jóvenes disminuirán esto a causa que cada vez son
menos los nacimientos en el mundo, antes podíamos hablar de un hogar con seis
hijos en promedio hoy hablamos de un promedio de 2 a 1 hijo por hogar, sumado a
los índices de personas que fallecen joven.
Frente
a este panorama que inquietudes se presentan. En la actualidad o hablando desde
mi entorno he podido ver que el trato al adulto mayor es discriminante, ya no
hay tanto respeto por el adulto como en otros tiempos, antes se consideraba al
adulto mayor como un hombre sabio al que se le respetaba y se le pedía consejo,
al que se le escuchaban sus historias y eran un momento de fascinación y
admiración, hoy por estar concentrados en el yo y en el día a día estamos dejando
de ver al otro, y pasamos por la calle indiferentes al que está en un andén,
sin pensar que historia hay tras ese rostro y que necesidades puede tener, si
ya probo algún alimento en el día o si tiene un techo donde descansar. Aunque
hay muchas instituciones y muchas personas sensibles a servir al otro, también
es verdad que este fenómeno se sigue viendo y que el papel del adulto mayor en
la sociedad hoy es una persona que no aporta y que se ha convertido en una
carga hasta para su familia.
El gobierno a través del ministerio de protección
social ha venido desarrollando actividades para proteger y atender esta
población tan vulnerable, realizando actividades como programas de mejora de nutrición,
subsidio económico, la política nacional de envejecimiento y vejez, entre otras
actividades, esperando con esto poder ayudar en parte la situación de
vulnerabilidad del adulto mayor.
Es
importante que la gente sea parte activa de este esfuerzo, como dicen por ahí
la unión hace la fuerza y si todos ponemos de nuestra parte podemos contribuir
en gran manera para mejorar la situación, pensemos que todos envejecemos y en
el futuro no sabremos que nos depara el destino y como nos traten nuestros
hijos, al asunto que quiero apuntar es genera una consciencia social por
involucrarse en la parte solidaria y empezar a fomentar esta cultura a nuestros
hijos, ya que de la educación que hoy reciban será su pilar para comportarse en
el futuro, es importante reforzar los valores y la sensibilidad, amor y
servicio par el otro, pues una de las misiones para la que estamos es para
servir.


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