El libro de Papalia, D. nos ofrece
información a través de múltiples investigaciones sobre el desarrollo
humano, el cual nos muestra a gran escala, los ciclos vitales del ser
humano, asimilándolo a una reacción en cadena, como parte de esos
procesos evolutivos, la condición del individuo, su transformación,
cambio hasta la muerte. Específicamente, uno de los ciclos vitales en
los cuales según la cultura, la política, el orden social, etc., no se
encuentra dentro del marco de relevancias, aunque, hoy por hoy, existe
un interés de tratar de mejorar las condiciones de vida de las cuales
cualquier individuo atraviesa su último ciclo vital “el envejecimiento”.
La
tesis del autor Diane Papalia, expone dos teorías de por qué se
envejecen las personas: “la vejez es un proceso complejo, influido por
la herencia, la alimentación, la salud, los factores ambientales y no se
sabe con exactitud por que el cuerpo de las personas funcionan menos
eficientemente a medida que se hace viejo”. Según esta tesis y al igual
que muchas otras tesis de autores, las personas, como parte de nuestra
ley natural y dado el ciclo vital “nacemos, crecemos, nos reproducimos y
morimos”; vemos que desde el nacimiento, el individuo está sometido a
ir pasando por esos ciclos de vida hasta la decadencia, al desgaste
físico y mental como producto de etapas cumplidas próximas a caducar.
Papalia
nos habla sobre su teoría del desgaste físico como: “un deterioro
comparado a una máquina, cuyas partes eventualmente se descomponen..
trayendo enfermedades, hasta la muerte...” Estoy de acuerdo con esta
teoría del desgaste, porque el hombre al igual que su entorno, es un
sistema que opera también por causa y efecto, científicamente
comprobado, la tendencia del ser humano a debilitarse y por ende el
envejecimiento. Dado que el proceso de la vejez es un proceso turbio
como producto de la declinación del ciclo vital y en las cuales cada
individuo tiene que afrontar.
La
persona en su etapa de vejez, dependiendo de su entorno, su estilo de
vida, raza, credo, status, el rol frente a la sociedad, se determina así
mismo y se proyecta como una etapa si es el caso, vitalicia y virtuosa
por su gran recorrido lleno de frutos a lo largo de su vida; en otras
condiciones la vejez es considerada como aquel momento donde se cierran
puertas internas y externas y consigo las perspectivas de vida, o
simplemente la vejez como sinónimo de estorbo.
A
pesar de las diferentes visiones que se tejen en torno a la senectud,
resulta evidente que hasta ahora es un tema controvertido por la forma
en que las personas se ven obligadas a envejecer, restándole importancia
el hecho de estar ya viejo.
Referencia:
Papalia, D. Desarrollo Humano. Mc graw-hill
Referencia:
Papalia, D. Desarrollo Humano. Mc graw-hill

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